Y qué pasa si me amo?

Sabemos que la violencia genera más violencia;
que la felicidad es contagiosa,
que el amor sana y llena;
que un abrazo, conmueve más que un te quiero;
que el silencio, en la mayoría de los casos, es la mejor respuesta;
que los que saben escuchar, hablan poco;
que si no existieran los idiomas,
con la música, los gestos y el canto espontáneo bastaría para comunicarnos.

Sabemos también que la soledad nos enseña las cosas, que no se aprenden en clases;
que el desapego es signo de una óptima salud mental y emocional;
que seguir al corazón, es la única brújula;
que la distancia nos hace más comprensivos y sabios;
que la verdadera medicina, está en la naturaleza;
que el amor comienza dentro de uno/a;
que no hace falta esconderse, para ser encontrado/a;
tampoco perderse, para conocerse así mismo/a.

Qué más sabemos?
que somos agua, fuego, aire, tierra y éter…
que seres del cielo y de la tierra, nos acompañan todo el tiempo.
que solo existe aquello en lo que creemos,
que nadie es igual a nadie, definitivamente.
Que las plantas y los animales tienen alma y sentimientos;
que el Amor es lo único real, en todas las religiones que se han inventado;
que hay vida más allá de aquello que no vemos!
Y que pensar o hacer lo correcto, puede ofender a los que pretenden controlarnos.

Hemos descubierto que para crecer, para sentirnos realizados, hay que ser muy curiosos/as e indiferentes ante los que opinan o se entristecen con nuestro inminente progreso.

Amarse es ser…

uno/a mismo/a
auténtico/a, valiente,
discreto/a, libre, creativo/a,
pacífico/a, disciplinado/a
responsable y compasivo/a.

Hasta aquí, un breve resúmen de lo que aprendemos a solas, cuando nos amamos.

 

 

Sinda Miranda

AMAR TAMBIÉN ES “NO ESTAR”

Amar es desaparecer cuando más te necesitan. La soledad, fomentará su independencia y madurez.

Amar es soltar a quién gozando de salud y pudiendo caminar; se aferra a vos, para escuchar de tus labios, cuál es el siguiente paso que debe dar. La soledad, fomentará su autoconocimiento y creatividad.

Amar es tomar distancia, de las almas que jamás piensan en el daño que te hacen, al confiarte una y otra vez, sus problemas personales. La soledad, fomentará su sabiduría y comprensión.

Amar es apartarse de los senderos, que jamás podrás mantener ni recorrer; sencillamente porque conducen hacia un destino que no es el tuyo. La soledad, fomentará su amor por sí mismo/a y la posterior sanación.

Amar también es “no estar”, cuando tu propia vida requiere de vos, toda tu atención y tu energía. Y a veces duele un poquito, cuando ellos/as lo olvidan…

Sinda Miranda